Desde el mes de agosto el tema de conversación en todas partes es la crisis. Lo que en NOSTRUM hemos observado es que, en esta situación de crisis, hay dos tipos de empresas, aquellas que son profundamente afectadas por la misma y las que están teniendo uno de los mejores años de su historia. En resumen el año 2008 o es muy malo o es muy bueno, no hay término medio.
Las empresas a las que no les afecta la crisis tienen tres características comunes, tres “secretos” y estos “secretos” siempre fallan en las empresas que lo están pasando mal en estos tiempos.
Las empresas sin crisis saben perfectamente la composición y el coste de su proceso productivo, saben perfectamente en que actividades ganan dinero y en las que no.
El control de los costes es algo fundamental para saber el margen de beneficio que genera cada actividad, para centrarse solamente en aquellas que producen beneficios y no entrar o salirse de aquellas áreas que no los generan.
El control de costes utilizando números y datos, no el “me parece”, el “yo estoy seguro que gano dinero con esto”, es lo que nos permite saber si estamos en el buen camino cuando realizamos una actividad.
Desgraciadamente hay muchos empresarios que no saben responder a preguntas tan básicas como ¿cuánto facturaste el mes pasado?, ¿cómo evolucionó tu facturación con respecto al año pasado? ¿obtienes beneficio haciendo esto? ¿ganas mas dinero haciendo “x” o haciendo “y”?
¿Que podemos hacer?
Objetivo: saber en que operaciones obtenemos beneficios.
Las empresas sin crisis inciden en una evolución y mejora continúa de su producto o servicio, saben hacer sentir a su cliente que su producto es “mejor” que el de los demás.
Es conocido que el valor de un producto o servicio viene dado por lo que el cliente percibe que obtiene, no por su valor intrínseco.
Nosotros podemos tener el mejor producto del mundo que si nuestro cliente lo ve como un producto mediocre o igual que los demás no lo venderemos ni el cliente nos prestará ninguna atención.
Las empresas sin crisis mejoran continuamente su producto: le añaden características, cambian el envase, le añaden garantías, con el único fin de diferenciar su producto delante de su cliente. Su objetivo es claro: aumentar su valor a los ojos de su cliente y que este se decida a comprarlo.
¿Qué podemos hacer?
Objetivo: distinguirnos de los demás.
Las empresas sin crisis hacen lo que saben hacer bien. No se les ocurre dedicarse a aquellas actividades ajenas que no son su núcleo de negocio. En otras palabras, delegan esas actividades.
Esto es algo que todos sabemos, nadie puede ser especialista en las 100 actividades que hay que desarrollar en el día a día en una empresa. Nadie puede ser a la vez albañil, fontanero, electricista, vendedor, informático, contable, director financiero, etc.
Todos tenemos algunas actividades en las que destacamos y las empresas sin crisis se centran en ellas. Las otras actividades se las encargan a otras empresas que tengan esa especialidad, siempre será más productivo que hacerlas ellas mismas.
¿Qué podemos hacer?
Objetivo: centrarnos en lo que hacemos mejor y delegar lo auxiliar.
La crisis actual está cambiando el mundo que conocemos. El próximo será diferente. Empresas gigantescas que existen ahora desaparecerán y surgirán otras de las que ni hemos oído hablar. NADIE está a salvo y a TODOS nos afectará.
Hemos de establecer un plan de acción que nos permita controlar nuestro negocio y tomar decisiones de forma inmediata.
Pensando en una pequeña empresa un plan de acción que recomendamos consistiría en lo siguiente:
La política que hemos seguido en NOSTRUM con nuestros clientes se ha basado en considerar fundamental el control analítico de sus procesos, haciendo un seguimiento continuo de las nuevas actividades en las que se introducían. Asimismo NOSTRUM ha asumido todos aquellas actividades administrativas y de gestión que nuestros clientes han considerado necesario delegar. Ello nos lleva a decir que hemos colaborado para conseguir que a nuestros clientes la crisis no les afecte. Han podido anticipar lo que venía y están preparados para el futuro.
[...] en diciembre comentabamos que era imprescindible centrarnos en nuestro negocio y delegar las actividades [...]